A veces pasan cosas, como estas. Alguien te pasa algo, tú le dices que en tu mente se han creado imágenes e intentas hacerlas realidad.

Mi torpeza y mi poco saber sobre el tema audiovisual hace que no sea la maravilla que uno siempre quiere, y que técnicamente falta tanto que los que sepan sobre la materia sabrán de que hablo.

Pero yo no quería nada perfecto, quería algo que transmitiera, algo sencillo y que englobara todo esto y sobre todo, algo impulsivo.

Las letras son de Irene, Irene Maibaik - https://twitter.com/Maibaik

Y le debo un agradecimiento o un super abrazo a Sheima - http://instagram.com/sieteplumas?modal=true

Epígrafe.

Me alimento de la desidia que un día me provocó escapar de aquel lugar que llamaba fuego. Engullo la nada de los que me rodean haciendo participe en sus vidas, como algo vacío y sin memoria. Angulo los brazos para dar abrazos que no llegan a mueca en la cara, aspirando el olor humano que provoca el acercamiento de los cuerpos intactos. Vomitivo, frío, escarcha. 

Las horas no cesan en estas paredes que aún no recuerdan, blanca, impoluta, más pura e intacta que tu vida. Esto es un Lunes con precipicio a la corriente sanguínea que no llega al raciocinio indoloro, esto es una verdad que atrapa a cualquiera que es obviado por el tiempo. Nada plasma, nada deja huello, nada se valora, nada sirve.

(B(e)nd)

Y crujía fuerte el exterior, se volvía incienso de todas esas calles que aún no se han atrevido a hablar, y de todas esos suspiros que no llegaron a sus oyentes. Un estruendo de palabras no dichas había acabado con su vida, el pelo de punta hizo tiritar a las nubes y tu lejos de todo esto apenas duras segundos de tristeza y lagrimas que llegan al cauce. Abismos inciertos que rebotaban en paredes que no tenían memoria, eras tú otra vez chocandote sobre el aire, era ella bailando al ras del suelo como nunca había hecho con su sonrisa. Se agotaba el tiempo  repetía y agotaba los momentos que decidías asfixiar el pasado. Había acabado, esa linea y esas extremas ramificaciones viscerales habían finalizado. Ya solo quedaba un amanecer de los que ciegan abrasando la sien, unas piernas que deseaban ser erosionadas por la fricción del asfalto, y una gota que caía y rebota por todo aquella piel. No vuelvas, ven ero no vuelvas, que si vuelves entonces te habrás ido.

Anti- tú

Huir de nada, soñar con sus rostros mientras corrían de la luz. 

Limitándose 

a respirar ” porque los pulmones” 

a comer ” porque el estómago” 

a querer ” porque el corazón” . 

Prefieren conocerse en la voz cada vez mas ronca y bajita 

y en las promesas cumplidas cada vez menos numerosas.